Cómo elegir bien las medias de compresión para las varices

Cómo elegir bien las medias de compresión para las varices

Las varices es un problema que con la edad va apareciendo, aunque según qué tipo de casos puede visualizarse desde la adolescencia, por lo que es importante tenerla presente con el propósito de evitar su aparición. Cuando nos damos cuenta de que están ya en nuestras piernas, una buena opción es optar por unas medias de compresión para varices, pero no todas van a estar indicadas para ti, por eso hemos querido ayudarte creando este artículo en el que sabrás cuál elegir.

Cómo elegir bien las medias de compresión para las varices

Actualmente, uno de los tratamientos más efectivos se encuentra en la utilización de unas medias de compresión. Con ellas se consigue por un lado prevenir la aparición de más venas varicosas, pero, por otro lado, también aliviar el dolor que puede surgir, favoreciendo también que la sangre no se estanque y que pueda subir hacia el corazón, consiguiendo que la circulación mejore.

Medias de compresión ligera

Es importante saber que no todas las medias de compresión van a ser iguales y que no todas van a poder serte de utilidad, por lo que conviene o bien, acudir a un especialista, o leer con detenimiento lo que le contamos en este artículo. Utilizar unas medias que no son para ti, puede provocar el efecto contrario al que busca, consiguiendo que la salud de tus piernas empeore. Por eso, tienes que saber los diferentes tipos que existen en el mercado y que puedes comprar. Por un lado, tienes las denominadas de compresión ligera o las normales. Estas se recomiendan a pacientes o afectados que cuando llega la mitad del día o la noche y sienten sus piernas muy cansadas incluso cuando no han andado. Estas pueden ser útiles sobre todo para mujeres embarazadas, ya que es muy habitual que en este periodo le salgan las arañitas varicosas, como también para personas que trabajan de pie, como enfermeras, o que su trabajo consiste en largas horas sentado en una oficina. Con ellas la circulación va a mejorar esta sensación de cansancio, logrando que las piernas al poco de utilizar estas medias se sientan mejor, y recuperes algo de energía que has ido perdiendo (fuente: varicenter).

Medias de compresión fuerte

El siguiente tipo son las medias de compresión fuerte, que están indicadas sobre todo para pacientes que cuentan con molestias mucho mayores en las piernas o que las varices tienen un carácter más alarmante o grave. Puedes pensar que este modelo puede servir para cualquier persona y que, cuanta mayor presión, mejor será para tus piernas, pero debes saber que esto no es así, y que se recomienda usarse solo si el médico o especialista así lo cree conveniente, además de que se necesitará solo unos cuantos minutos al día para que funcione.

Otros tipos de medias de compresión

Como puedes ver estos dos modelos se rigen por la calidad de la compresión y por su efectividad al mejorar la circulación, pero tienes que tener en cuenta otros factores que pueden llegar a ser más estéticos, pudiéndolos llevar en cualquier momento, incluso a trabajar. Por lo general, cuando vas a una tienda especializada a preguntar por unas medias de compresión para varices, te dará la opción de comprarlas como media corta, como calcetín, como media larga o finalmente para panty, existiendo otros modelos, pero siendo estos los más comercializados.

Las medias cortas son las más fáciles de ponerse y también de comprar, ajustándose muy bien a la pierna y quedan exactamente por debajo de la rodilla, ideal si la zona que sientes pesadez es en las pantorrillas. En el caso de los calcetines, son útiles para la sensación de hinchazón en los pies o en los tobillos, cubriendo dicha zona muy bien y pudiéndose utilizar con cualquier tipo de pantalón. Por otro lado, tienes las medias largas y los pantys que van a subir hasta los muslos en el primer caso y cubrir todas las piernas en el último, consiguiendo, por lo tanto, que la circulación de la pierna en su totalidad mejore.

Como hemos dicho a lo largo del artículo, conviene en casos severos pedir cita a un especialista para que te recomiende cuál necesitas.

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