Sobre Elena

Nació y pasó su infancia en Alemania. De padres españoles que finalmente volvieron a sus orígenes. Niña que desde que tuvo uso de razón regalaba sonrisas a todo el que se le acercaba. Siempre feliz y risueña, jamás imaginó lo que la vida tenía preparado para ella. Con sólo veintiocho años tuvo que hacer frente a una enfermedad tan extendida y jodida como es el cáncer de mama. Con “boli” y papel se desahogaba en sus noches de insomnio y preocupación, algo que, finalmente, se convirtió en el aliento de muchas personas que estaban en su misma situación. Decidió dar guerra y que todo el mundo la escuche. Decidió dar voz a todas estas almas que sufren en silencio para que dejen de sentir que son bichos raros.

Ella lo tiene claro: “Que el cáncer nunca te quite la sonrisa”.