Primera de muchas decisiones

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Como ya comenté en la entrada anterior, decidí emprender el nuevo proyecto de plasmar en redes sociales todo sobre mi enfermedad. Y decidí hacerlo no cuando me lo diagnosticaron, si no cuando yo me sentí preparada. Y eso fue 6 meses después de que mi oncólogo pronunciara esa palabra de 6 letras por su boca. Justo mi último día de quimioterapia. Tuve muchas dudas de si publicarlo o no. Ya que no es plato de buen gusto. A parte vivía en Castellón, y al final nos conocíamos todos. Lo último que quería era salir a la calle y que la gente me mirara con pena, o me preguntara día tras día sobre mi proceso. Pero mi familia me animó a hacerlo ya que llevaba  escribiendo y desahogándome con papel y boli durante todo mi proceso. Me dijeron que podía ser de gran ayuda para muchas personas, y que no debía de mantener todo esto para mi. Después recordé cuando comencé con todo, la necesidad que tuve de buscar otras personas que lo estuvieran pasando e información sobre efectos secundarios y todo lo que rodeaba el tema Cáncer, y decidí dar el paso. Pero como he mencionado más arriba fue el día en el que me suministraron mi último chute de curación!

¿Porqué?

Porque para mi terminaba lo más duro y me veía capacitada y con fuerzas para afrontar cualquier comentario o mirada. Incluso me sentía preparada para hablar de mi enfermedad sin emocionarme. Y así lo hice. Pero lo hice todo a través de un Video en Youtube. Un vídeo que grabé el primer día que recibí mi primera sesión de quimioterapia. A día de hoy pienso y siento que mis vídeos publicados en Youtube no solo ayudaban a las personas a sentirse identificadas y a salir adelante. Si no que también me ayudaron a mi a desahogarme y poder así llevar mejor todo el proceso. Me llamaron muchas veces del hospital ofreciéndome ayuda psicológica, pero siempre la decliné. No por vergüenza, si no porque sentía realmente que no la necesitaba. Mi madre siempre me decía que no podía ser tan fuerte, que tenía que hablar con alguien y desahogarme, que si lo hubiera necesitado hubiera sido la primera en acceder o en pedir ayuda, pero sinceramente no la necesité. Y con el tiempo me di cuenta que quizá el hablar a una cámara, desahogarme y no obtener respuesta era lo que a mi me ayudaba. Era para mi ese tipo de “psicólogo” que necesitaba.

 

Aquí os dejo el vídeo para que podáis verlo. Fue el primero de muchos y se nota por lo poco elaborado que está. Pero creo que transmite perfectamente cómo me sentía y cómo había vivido ese día tan duro.

En el próximo post ya os hablaré de este día. Y ya por fin podré decir:

¡Comienzo a contar mi historia! Empieza la cuenta atrás hacía mi curación!

 

 

 

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