CUBA: Triste Felicidad

Dicen que somos resultado de nuestras vivencias, de lo que hemos visto, oído, leído, estudiado y aprendido. Hoy, podemos saber más por lo que nos dice Internet, que por lo que escuchamos en casa. Hoy no es hoy en Cuba, un país en el que su gente te habla desde la experiencia personal y los acontecimientos vividos.

La isla es larga y angosta, demasiado extensa para poder descubrirla bien en tan sólo cinco días de visita. La Habana, capital de Cuba desde hace cinco siglos, es cultura de legados. La Habana es ron, es azúcar, es limón y es sal, pero es también una ventana a una realidad que muchas veces resulta incomprensible, una realidad en la que la alegría del hoy, se mezcla con la resignación del mañana.foto 1baja

 

Hablo desde la experiencia personal basada en mis dos visitas al país, que están inundadas de sentimientos encontrados. Con la música amanecen las calles a diario, y con ella, tropas de cubanos bailan al mismo son. Las sonrisas son compatibles con historias tristes y desesperanza. Para ellos, no hay que pensar en el mañana, sino vivir y disfrutar del hoy, sean cuales sean las circunstancias.

foto 2 baja

Son infinitas las antologías que he podido encontrar en La Habana. Mientras nosotros dormimos en el “Packard”, el último hotel 5 estrellas construido, y desayunamos cada mañana sin prohibición, muchos cubanos llevan semanas sin huevos o pechuga de pavo. Los lujos no se ven sino en lugares que la gran mayoría de locales no pueden pagar.

foto 3baja

Pero, ¿qué lugares debemos visitar?, ¿Qué sitios son parada obligatoria en nuestro viaje?:

- El Capitolio. Inspirado en la casa blanca estadounidense, este edificio es el origen kilométrico de la red de carreteras cubanas. Actualmente se encuentra en proceso de restauración, limpieza y puesta a punto para que vuelva a ser sede del parlamento cubano. Es uno de los centros turísticos más visitados de la ciudad e icono arquitectónico de la habana.foto 4baja
- Bembé: justo detrás del capitolio, en la esquina de la calle Barcelona con Amistad, encontraréis esta pequeña tasca con encanto. Si os gustan las piñas coladas, el daiquiri de piña y los tostones rellenos, no podéis iros sin pasar por aquí. Las fiestas universitarias que se forman en este local son divertidísimas y muy animadas, si tenéis suerte puede que os toque alguna.

foto 5 baja
- El Parque Central. Es el más conocido de la habana, punto de encuentro de todos los coches antiguos descapotables de la capital. Desde aquí podéis coger una ruta de una hora para visitar la ciudad. Os ofrecerán también un paseo más largo, pero bajo mi punto de vista no merece la pena. A diferencia de los taxistas, que trabajan con tarifas fijas establecidas por el gobierno, éstos son coches privados, que tienen sus propios precios. Nosotros hicimos el paseo por 30 cuc, en lugar de 50, que era lo que pedían inicialmente.

foto 6 baja

- El Floridita: a 2 minutos caminando del parque central, encontramos este famoso bar donde Hemingway pasaba sus tardes tomando daiquiris.

foto 7baja

Los precios son elevados si los comparamos con otros bares de la zona. Aquí, os cobrarán 6 cuc por un daiquiri (limón, mango…), mientras que en otros lugares cuestan de 2,5 a 4 cuc. Aunque está bueno, no es el mejor que probé allí. Los amables camareros y el grupo de música cubana que toca en directo son el verdadero encanto de este emblemático lugar.
foto 8baja

- Cafetería Río de Oro: este modesto local situado entre las calles obispo y habana, es sitio de parada para beber una Cristal (cerveza nacional, ligera y fresca) mientras bailas el mejor son cubano y chachachá de la Habana vieja.

- La Bodeguita del Medio: famoso en el mundo entero por sus mohitos, esta pequeña taberna de la Habana vieja, tendrá historia, pero no buenos mohitos. A pesar de ello, la parada es obligatoria.

foto 9 baja

- Doña Eutimia: el mejor paladar de la Habana vieja. Aquí debéis tomar su mohito frappé, la ropa vieja de cordero (aunque no la mejor que probamos en habana) y las frituras de malanga, típicas de la gastronomía cubana. Llamad para reservar, porque si no lo hacéis, probablemente no encontraréis mesa.

foto 10 baja

foto 10 1 baja

 

- Tatagua: justo al lado de nuestro hotel, en el paseo martí 115, se encuentra este restaurante familiar de comida tradicional y contraste de sabores cubanos. Aquí hay que ir a probar sus fríjoles, crema de calabaza y solomillo de cerdo en salsa. Todo exquisito.

foto 11baja

- El Malecón: el paseo por esta larga avenida frente al mar es inolvidable. Recomiendo hacerlo al atardecer, cuando el sol ya no pega tan intensamente y mientras las olas rompen en los muros de piedra. Nosotros nos detuvimos delante del parque mártires del 71, justo en frente del castillo de los tres reyes del morro. Allí nos sentamos a hacer fotos y hablar largo y tendido hasta que se hizo de noche.

mercado baja

-El Mercado Central: Donde puedes encontrar artesanía y obras cubanas. Un sitio con mucho encanto, donde la energía de los cubanos se respira nada más entrar. Aquí compramos algunas obras de arte preciosas.

mercado baja 1

- El del frente: saliendo desde el parque mártires, si cogemos la calle Habana, llegaremos en menos de 10 minutos a la esquina con O’Reilly. Aquí se encuentra la mejor azotea de cócteles que he probado en mucho tiempo. El del frente se ha convertido en un icono de la Habana vieja, dónde la coctelería de autor no hace sombra al pescado fresco a la brasa que puedes comer mientras acompañas a tu daiquiri de mango o fruta de la pasión. Si os gustan los bloody marys, no podéis dejar de pediros uno y si los prepara Luis, mejor.

foto 12 baja

- El Cocinero: alejado de todo estereotipo, este bar-terraza-restaurante, situado entre los barrios del Vedado y Miramar, apuesta por redefinir la experiencia gastronómica en cuba. Aunque internacionales, todos sus platos se cocinan a partir de ingredientes distintivos de la isla. El restaurante opta por una decoración contemporánea y minimalista que armoniza con la arquitectura originaria y a su vez la realza. Aún se conserva su chimenea, identidad de la marca de aceite de maní que ocupó el lugar en 1930. El resultado es un espacio exclusivo, ambientado con una iluminación tenue y música cómplices del momento. Os recomiendo ir a cenar, y hacerlo en la terraza-lounge de la última planta.

- La Fábrica de Arte: justo al lado del cocinero, encontramos esta galería de arte y club de copas. La FAC es un un lugar fantástico para conocer y disfrutar de la música y el arte en todos sus sentidos.

- La Guarida: un paladar emblemático de la Habana. Ubicada en un hermoso palacete de principios del siglo XX, la Guarida es un sitio lleno de magia enclavado en el corazón de la ciudad. Considerado como el restaurante más lujoso y más caro de la Habana, es uno de los sitios que no podéis dejar de visitar, especialmente su terraza, donde podréis disfrutar de unas vistas increíbles mientras bebéis un cóctel.

foto 13baja

- Paladar los Mercaderes: Está en la Habana Vieja. La mejor ropa vieja de Cuba la sirven aquí. Preciosa casa colonial restaurada.

Espero que os sirva de algo esta pequeña guía, pero, sobre todo, que disfrutéis de las calles y gentes de la Habana. Deseo que vayáis más allá, que converséis con quienes os puedan contar la realidad del pueblo. Habana es color y es espíritu, es salitre y es café. Sus calles y balcones me hacen recordar a una Cartagena de indias colombiana, lamentablemente no tan bien cuidada ni rehabilitada.

La Habana se vuelve tuya, aunque no conozcas sus rincones por completo, porque sus ritmos te llevan y su arte conmueve a todos los que echan algo de menos, porque es nostalgia, porque es recuerdo.

foto final baja

Os invito a conocer un poco de la vida de este inolvidable país, ya que todos los días son un buen momento para descubrir una nueva maravilla.

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*