Patrick Kinmonth, el maestro del vestuario y la escenografía

Termina el ensayo general de “El oro del Rin“, la recién estrenada ópera de la tetralogía de Wagner en el Teatro Real de Madrid, cuando me acerco a un sonriente Patrick Kinmonth para mi improvisada entrevista. Estaba prevista para el día siguiente, pero el figurinista y escenógrafo lleva una vida trepidante y debe volar a París por el vestuario de su próximo ballet, Les Noces de Stravinsky, para el Ballet de la Ópera. También le espera otro viaje a Italia para un tema de moda con Moncler.

Pintor, editor de arte, figurinista, escenógrafo, curator de exposiciones de moda, director de ópera... Como en su día lo calificó Anna Wintour “un verdadero hombre Renacentista”. Un hombre culto, elegante y atractivo que tras estudiar en Oxford se rodéo de las más legendarias figuras de la fotografía de moda durante su etapa en el Vogue británico antes de llegar a la ópera y el ballet.

Junto al director de escena Robert Carsen, el anglo-irlandés Kinmonth, presentarán en el Teatro Real a lo largo de cuatro temporadas la ópera “El anillo del Nibelungo”, en una visión desoladora de la destrucción del hombre del planeta. Entre el 17 de enero y el 1 de febrero se ofrecerán 7 funciones de la primera de las óperas de la tetralogía: “El oro del Rin”. Descubre al fascinante artista que está detrás del vestuario y la escenografía.

fotoselorodelrinteatrorealPatrick Kinmonth © Javier del Real | Teatro Real

P: ¿Cómo fue el proceso para diseñar la escenografía y los figurines de esta ópera?

R: Robert (Carsen) fue la primera persona que me pidió diseñar una ópera hace 20 años o más, e hicimos la primera producción de “El anillo” en Colonia. En esta ópera también hemos trabajado juntos. Robert se ha concentrado en el aspecto psicológico y yo en el aspecto visual. Siempre he estado muy interesado en problemas ecológicos, de hecho he tenido una granja ecológica la mitad de mi vida, y no voy a decir lo larga que ha sido (ríe). Estoy muy preocupado por el medioambiente y Robert me animó a desarrollarlo como un tema en esta producción.

P: ¿En qué detalles de la escena y el vestuario podemos apreciar esta conciencia medioambiental?

R: El río Rin en vez de ser un bello río cristalino está lleno de basura. Situamos el inicio de la ópera dentro del río e imaginamos cómo sería el Rin hoy en día, lleno de plásticos, botellas, basura que la gente tira dentro… Imaginamos este preludio con las primeras ideas. El palacio no está terminado hasta el final del mismo preludio, sólo son los bloques del edificio, y terminamos con la nieve que aparece al final. Hay algo inquietante en la nieve. Recuerdo escuchar la música de las arpas, que suenan al final de esta pieza, y suenan a hielo y a lluvia. La música me inspira. Esta nieve, si vuelves a “La Valquiria” (segunda ópera de la tetralogía) -que espero que sí lo hagas-, se convierte en un tema my importante de la ópera, donde el mundo está congelado. En cuanto al vestuario los tejidos aparecen destruidos, comidos por el ácido del río que ha destruido la ropa de las jóvenes chicas. Las chicas respresentan un río contaminado.

fotoselorodelrinteatroreal1-001© Javier del Real | Teatro Real

P: Antes de llegar a la ópera y el ballet estuvo en el Vogue británico ¿Cómo fue esa experiencia?

R: Era un niño, tenía 21 años y fue mi primer trabajo. Me convertí en editor de arte fotográfico, en aquellos días no había director de arte, esto llegó después. Era el responsable de elegir a los fotógrafos para los retratos y realicé proyectos de moda con leyendas como Mario Testino, Grace Coddington, David Bailey… En mi primera semana en Vogue trabajé con Cecil Beaton, (su último shooting), André Kertész, Paul Horst y Snowdon. En sólo cinco días! (sonríe ampliamente). Había empezado como pintor y después de años de apoyo económico mis padres decidieron cortar el grifo. Tras diez años en Vogue mi vida artística y fotográfica se unieron. Había hecho una exposición de mis cuadros y alguien del Ballet Nacional del Covent Garden de Londres vio mis cuadros y sugirió que serían buenos como fondo para un ballet moderno. Es entonces cuando mi vida pasó al teatro, pero continuando con la moda.

fotoselorodelrinteatroreal2-001© Javier del Real | Teatro Real

P: Sus proyectos en moda abarcan fotografía, cine, arquitectura, exposiciones… creando siempre experiencias memorables ¿podría mencionar algunas?

R: Trabajé años en Vogue y conozco a tanta gente en el negocio que a menudo me piden hacer cosas. Unos contactos me han llevado a otros. He hecho colecciones de tejidos para Missoni, un edificio también para Missoni en Rodeo Drive, que es ahora la tienda de Yves Saint Laurent. Hago edificios, colecciones, asesoro artísticamente, -como para Shisheido en Japón-, he dirigido películas para Fendi, comisariado exposiciones… Diseñé la exposición de Valentino cuando se retiró, la del Metropolitan Costume Institute “Anglomania” sobre la transgresión en la moda británica con McQueen, Westwood… A toda esta gente he conocido en mi vida. Empecé con un proyecto sobre el siglo XVIII llamado “Dangerous Liasons” en el Costume Institute y luego el Metropolitan me pidió rediseñar algunas de las galerías. Amo la historia de la moda, el interiorismo… Pensé: estoy destrozando algo para crear algo nuevo, pero a veces tienes que hacer esto.

fotoselorodelrinteatroreal3© Javier del Real | Teatro Real

P: Volviendo a la ópera y el ballet y a su faceta de figurinista ¿Qué diferencias hay entre un diseñador de moda y un diseñador de vestuario?

R: Es una pregunta muy interesante. Las diferencias entre moda y vestuario algunas veces chocan. Más en moda que en teatro. Diseñadores como Galliano, McQueen, Balenciaga.. hay una tradición de diseñadores que toman prestadas influencias del arte y del teatro para llevarlas a la moda. Es más complicado el camino inverso. Hacer un show así, -puedes ver cuánta gente hay en el escenario (apunta al escenario)-,  es como hacer una colección de alta costura. Pero no se trata de cada pieza en particular que tiene que contar una historia, sino que todas juntas en el escenario cuentan la historia de la obra. Es diferente objetivo. Hacer ropa para la vida real es un gran reto en el sentido que tu texto, tu “ópera” es lo que ocurre en la calle, tienes que imaginar qué llevaría un hombre o una mujer para expresar el espíritu de la época. En el teatro tiene que expresar el sentido del texto y de la música con la que se trabaja. Hay diferentes objetivos y por tanto hay que desarrollar diferentes sensibilidades. La moda a  menudo tiene que ver con reaccionar a algo: la moda de los ochenta a la moda de los setenta… En el ballet el movimiento influencia cómo haces el vestuario. Tienen cuerpos maravillosos que puedes vestir como a modelos. Estas personas son muy bellas y puedes vestirlas como quieras porque nunca dejarán de estar bellas. En el teatro es diferente, tienes que trabajar con todo tipo de cuerpos, de actitudes, unas veces tienes que ser súper elegante, otras no ser guapo, o estar enfermo… No siempre el objetivo es crear belleza.

P: ¿Qué papel o importancia tiene la luz, la iluminación, en el diseño de la escenografía y del vestuario?

R: Tengo en cuenta la luz, pero esto es función del director de iluminación que entiende el valor del color. Robert Carsen, es un maestro de la luz, y trabaja muy de cerca con los diseñadores de iluminación. Respeta mucho el trabajo de los diseñadores de vestuario, nos sentamos en una habitación y establecemos la paleta de colores que usamos. La ópera es realmente una colaboración, es como una casa de moda, es un trabajo conjunto, se trata de equipos. No podría hacer nada sin el apoyo de todo el equipo de vestuario, como lo he tenido aquí en Madrid,  y esto ocurre también en la moda.

fotoselorodelrinteatroreal4© Javier del Real | Teatro Real

P: Última cuestión… (Sí, por supuesto, interviene con gran energía Kinmonth pronunciando las pocas palabras que asegura conocer en español…, para continuar en inglés: podría seguir durante horas…)¿ A quién considera en el panorama actual un referente en el mundo de la moda?

R: En la moda actual la mayor influencia es Alessandro Michele en Gucci. Con una formacion totalmente artística, como decoración de interiores, mobiliario… comprende el mundo material como ninguno otro antes. Ha tomado una idea teatral, ha ido al calle, al mercado, al armario de su madre… y ha hecho un collage, recogiendo influencias, que es como hacer diseño de vestuario. Todos pensaban que iba a durar cinco minutos, que iba a ser una bomba que desaparece rápido, pero no ha sido así. Todo el mundo dice que tiene que cambiar porque la moda es cambio, pero él constantemente ve nuevas cosas en la calle, en el mercado… La clave es la ironía. Es muy divertido, tiene sentido del humor. Todos tenemos sueños, momentos locos …

Termina la conversación que de forma improvisada hemos mantenido en el mismo patio de butacas del Teatro Real frente al escenario. Y me atrevo a pedirle algo que jamás hago, entre otras cosas porque no soy nada mitómana: hacernos una foto juntos. Y es que raras veces se cruza un fascinante hombre Renacentista en tu camino.

fotoselorodelrinteatroreal5© Javier del Real | Teatro Real

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