Summer Hat

Estamos en verano y uno de los complementos más importantes es el sobrero.Tanto para lo ordinario como para los momentos de más solemnidad.

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En la estética del sombrero pueden ocurrir dos cosas que vayamos como un árbol de navidad o que sea algo unido a nuestra personalidad y que fluya en consonancia con el vestido que llevamos.

Foto: Tu look habla en Slabón de Susana Poyatos, Granada.

Según Petra Mª Alonso Geta

“El gusto es el sentido con el que se percibe y distingue el sabor de las cosas, como también la facultad de sentir o apreciar lo bello o lo feo. Se resuelve en la reacción del individuo ante unos datos de la experiencia, y en sí, conjuga lo racional y lo emotivo: el saber y el sabor. El gusto describe satisfacción; sin embargo, en el gusto estético la satisfacción es desinteresada y libre, sin utilidad práctica, mientras que la satisfacción en lo agradable, como en lo bueno, encierra en sí interés” (2008, p.13).

Bajo mi punto de vista debemos dedicar el mismo tiempo e interés a buscar el complemento ideal, como a investigar por qué lo elegimos, su significado y armonía. ¿Cuántas veces pensamos y decimos cuando vemos a alguien con poco gusto? No se ha mirado al espejo antes de salir, ni siquiera al del ascensor.

¡Ánimo! las vacaciones son una ocasión espléndida para reflexionar y cultivar nuestros sentidos en el gusto estético. Una herramienta adecuada es bucear por la blogosfera como fuente de inspiración estética. Buscar sombreros para el adorno y sombreros para adornar las ideas. Porque sin ellas no vamos a ningún lado.

“El ser humano dispone por su dotación biológica de sentidos externos (ojos, oído, etc.) que son los instrumentos cotidianos que, como en otros animales, hacen posible la percepción que se necesita para la vida. El ser humano es perceptivamente menesteroso. Percibe para actuar. Percibe siguiendo un fin práctico.

Si adopta la actitud estética, no es siguiendo sus propias tendencias, sino en virtud de una intención y de una decisión que no toma espontáneamente. Necesita de la educación para prestarse a la experiencia estética, para poder abandonar su sentido práctico, porque con la educación adecuada los sentidos pueden dejar de ser no ya meros intermediarios de algo ya existente, sino la base de un proceso superior, “la experiencia estética”, que sólo con ellos se inicia” (Alonso-Gea, 2008, p.14).

Referencias:

Alonso-Gea, Petra Mª. El gusto estético. La educación del (buen) gusto. Estudios sobre Educación, 2008, 14, 11-30.

Fotos: Tu look habla, cortesía de Slabón, Susana Poyatos, Granada.

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