Quitar manicura semipermanente en casa

Como os conté hace unas semanas, me hice por primera vez la manicura semipermanente. En el sitio donde fuí me dijeron que para quitarla hay que usar un quitaesmalte especial o acudir a un centro de uñas para que te la retiren. Pero yo, como no puedo aguantar demasiado tiempo con las uñas del mismo color, decidí probar a quitarmelas en casa y hoy os quiero contar el resultado.

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Antes de nada, os quería comentar que yo me he quitado las uñas a las tres semanas y media (en realidad he aguantado mucho, ¡me siento orgullosa de mí!) y estaban intactas. Lógicamente, se notaba el crecimiento de la uña, pero la superficie no tenía ningún desperfecto.

¿Cómo me quité la manicura?
Lo primero que hice fue hacer diez pequeñas bolitas de algodón que cubrieran la superficie de la uñas y corté diez pedazos de papel albal lo suficientemente grandes como para envolver cada uña. A continuación, empapé bien cada bolita de algodón en quitaesmalte normal (el mío es un de Essence que huele a coco y te dan ganas de bebértelo), las fui colocando en cada uña y para sujetarlas, envolví cada dedo en papel albal.

Tras esto, aguanta un ratito con esta especie de ‘cápsulas’ puestas, esto hará que el esmalte se reblandezca y luego será fácil retirarlo. Yo lo tuve puesto unos 15 minutos, ¿serás capaz de estar 15 minutos sin utilizar tus manos? ¡A mí me costó!

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Cuando retires las cápsulas de papel albal, te darás cuenta que parte del esmalte se ha desprendido de la uña, como si fuera una capa de silicona. Ahora que esta debilitada, y medio despegada de la uña, solo tienes que coger un palito de naranjo y arrastrarlo a ras de la uña, para levantar las partes del esmalte que no se han desprendido.

Mimos ‘extra’
No sé si es normal, pero cuando retiré todo mi esmalte, me dí cuenta que mis uñas estaban más estropeadas de lo normal. Así que decidí que era el momento perfecto para hacer un tratamiento nutritivo en profundidad. Primero las corté y les di forma con la lima , no solo al borde,también a la superficie. Después apliqué un sérum nutritivo, que además ayuda al crecimiento de la uña (cuanto antes nos deshagamos de estas uñas un poco ‘maltratadas’, mejor) y un aceite reparador que extendí con un masaje por toda la uña y por la cutícula. Dejé que se absorbieran estos dos productos con calma y después hidraté mis manos con una cremita con olor a ciruela que olía genial. Por último, pasado un rato, cuando todos estos productos penetraron bien en las manos, aplique sobre las uñas una base de tratamiento nutritiva con queratina, que fortalece las uñas.

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Un ‘tip’ más, por muchas ganas que tengas de verte tus uñas de otro color, déjalas respirar y que se nutran bien con el tratamiento que has puestos. Mi consejo es que no las pintes hasta 24 horas después.

¿Conocías esta forma de retirar la manicura semipermanente? ¿Sueles hacer un ‘ritual reparador’ de manos cada cierto tiempo? ¡Cuéntamelo aquí o en redes sociales, me puedes encontrar como @suitpop!

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