La magia de la Cryo Cámara

Estoy inmerso en encontrar algo especial para mi aniversario que será en un par de semanas y me he pateado todas las páginas de spas, centros termales, saunas, masajes… y he encontrado cosas bastante interesantes. Una de las que me llamó la atención fue una cámara de frío de la que os voy a hablar ahora.

Resulta que me llegó la noticia de que en el barrio de Serrano de Madrid habían abierto una nueva clínica llamada Revitacell, con tratamientos para deportistas y personas con algunos problemas musculares o enfermedades que complementan salud con belleza.

Revitacell 300px 99

El pasado mes montaron una inauguración por todo lo alto, y fue a través de esto que encontré la clínica. Entre los asistentes al evento se han podido ver caras tan conocidas como Tomás Roncero, Amaya Fitness, Esmeralda Moya, Jan Farrell, Sebastián Losada, Marta Solano, Rossy de Palma,  Manolete, Óscar Gil, Angy o la patinadora olímpica Sara Hurtado. Todos ellos han tenido la oportunidad de visitar la clínica, conocer sus instalaciones e infraestructura tecnológica única en España. El evento, también contó con la presencia de los profesionales de Revitacell Clinic, que explicaron el funcionamiento y beneficios de los distintos tratamientos.

Esto fue lo primero que hicieron una vez llegué al centro, explicar todas las máquinas y tratamientos de los que disponían, aunque yo iba a probar la Cryocámara. La Clínica Revitacell, está especializada en medicina del deporte, anti-aging y bienestar y  se distingue por tener en exclusiva en España un equipamiento tecnológico de última generación: Huber, Cryo Cámara y Cámara Hiperbárica con modelos que se encuentran exclusivamente en Madrid. También dispone de otras máquinas que ofrecen los tratamientos más innovadores del mercado. Por ello, Revitacell Clinic se ha convertido ya en un centro de referencia para deportistas de élite que quieren recuperarse de lesiones o mejorar el rendimiento y la condición física, y para personas que quieren recuperarse y prevenir de forma rápida y fiable.

PicMonkey Collage

En mi caso, aunque hago deporte regular, no sufría de ninguna lesión ni dolor, pero la Cryo Cámara promete eliminar 500 calorías en tan solo 3 minutos. La Huber promete buenos resultados en fisioterapia, y la Cámara Hiperbárica es una recarga de oxigeno en el cuerpo, pero no era lo que yo buscaba. No sabía muy bien en lo que consistía la cámara de frío y como funcionaba, y me parecía increíble que pudiera ser verdad que se pudiera perder tanto en tan poco tiempo. Una vez allí, el personal sanitario me explicó bien el proceso al que me iba a someter. Tenía que introducirme en la cámara, que es un recinto similar al de las duchas con mampara que tenemos en casa, con la diferencia de que estaremos aproximadamente a -85ºC. Al exponer el cuerpo a una temperatura tan extrema y al tener que estar en movimiento, el organismo necesita quemar calorías de manera urgente para no morir congelado.

Me explicaron además que en cuanto saliera notaría un chute de energía, que me afectaría menos el frío en la calle y que me encontraría mucho mejor en tan solo una sesión. El enfermero me trajo un gorro y una mascarilla para que no se me congelara la cabeza, ya que la única prenda que podía llevar era mi ropa interior; y entre el miedo y el escepticismo me introduje en la cámara. Me pusieron una canción que yo mismo elegí: “Hello” de Adele, y la elección no fue la mejor, porque en cuanto entré tuve que empezar a moverme como si estuviera en una discoteca en pleno sábado noche. La sensación inicial fue de mucho frío, como al entrar en una piscina de hielo, pero es cierto que con el pasar de los minutos me fui estabilizando. Mientras bailaba, veía como se me congelaba el vello de los brazos y las piernas, se me contraía la piel y los músculos y tiritaba. Los tres minutos se me pasaron volando, y fue un alivio porque soy una persona extremadamente friolera, pero en cuanto salí la sensación fue muy extraña y agradable.

IMG_17260

Antes de comenzar.

 De repente noté como si me hubiera tomado 20 tazas de café, me sentía muy despierto y con mucha energía. El frío me había puesto en marcha y al tocarme la piel mi temperatura volvía a ser normal a los 5 segundos de salir. Justo había coincidido que mi amiga Fizza de Londres estaba de visita y nos esperaba un fin de semana tremendo sin parar de caminar y hacer turismo por Madrid y Toledo. Era la mejor oportunidad para probar los efectos de la Cryo Cámara.

Después de tres días de locura turística puedo hacer balance de cómo me he sentido. El subidón de energía me duró un rato y después me encontraba normal pero ninguno de los tres días viendo la ciudad me he sentido cansado. Al llegar a casa, Fizza caía rendida de sueño y yo podía aguantar despierto todo lo que quisiera, no he tenido dolor de piernas ni de pies como suele ser típico en estos días. Otra cosa que noté fue que no sentí frío prácticamente en todo el fin de semana, y eso que estuvimos en la calle casi todo el tiempo. Es verdad que no ha sido un fin de semana especialmente frío, pero mientras que mi novio y mi amiga se abrigaban todo lo posible, yo me desabrochaba el abrigo.

El personal de la clínica me atendió a las mil maravillas.

El personal de la clínica me atendió a las mil maravillas.

Será por lo que sea, pero yo he notado efectos, y sin duda creo que es algo que podría repetir, aunque las 500 calorías que perdí en esos 3 minutos, volvieron a mi cuerpo un rato más tarde con la comilona que me pegué. Mi idea era buscar algo para hacer en pareja y al final lo hice yo solo, pero es algo que también puedes disfrutar acompañado. Si buscas un tratamiento diferente al típico spa que te haga sentir bien y rápido te recomiendo probarlo, y como regalo para navidad puede ser algo original y diferente. ¡Empecemos el año con energía!

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*