Vestidos ‘cold-shoulder’, ¿los amamos o los desechamos?

Tiras, manga larga y cuello vuelto comparten protagonismo en los vestidos con hombros que quedan total o parcialmente al descubierto. ¿Caerás rendida a los ‘cold-shoulder’ esta temporada?

“You grace me whith you cold shoulder… Whenever you look at me I wish I was her…” Sí, incluso Adele les ha dedicado una canción, aunque más bien en el sentido estricto de la palabra. Y es que heladas —como los hombros—, también nos quedamos cuando vimos que una tendencia de lo más veraniega trascendía a la propia estación y se reinventaba para colarse de lleno en la temporada venidera. Ese es el caso de los vestidos ‘cold-shoulder’, esos en los que los hombros juegan un papel privilegiado al quedar al desnudo, en detrimento de los escotes clásicos. Desde luego, enseñar esta parte de nuestra anatomía siempre ha sido ‘sexy’ e hiper-femenino… ¿pero también de esta forma?

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Si la llegada del verano nos seducía con una auténtica oleada de escotes ‘off shoulder’, es decir, aquellos que dejan totalmente al descubierto los hombros, el cuello y parte de nuestro brazo; el invierno se queda a medio camino con una opción, quizás, más arriesgada, no apta para todos los gustos. En este caso, los vestidos ‘cold-shoulder’ se caracterizan por dejar únicamente el hombro y una ligera parte del brazo al desnudo, pero manteniendo tiras e incluso cuellos altos a la par. Un buen ejemplo de ello y la mujer que hizo que todos volviésemos la vista hacia esta singular tendencia invernal, fue la modelo Kendall Jenner.

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Durante un evento organizado por la firma Wildfox, Jenner captó todos los flashes con un curioso vestido entubado de largo ‘midi’ en color topo que, a pesar de lucir un cuello vuelto de lo más abrigoso, dejaba al aire sendos hombros. La artífice de este modelo sería la diseñadora Donna Karan, quien no dudó que aunar un vestido ceñido a nuestra silueta y dejar al descubierto una de las zonas que más desatendemos durante el invierno, era un toque realmente sexy. Pero no ha sido la única.

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Halle Berry, Olivia Palermo o Shantel VanSanten parecen haber hecho las paces con sus hombros y las tres se han decantado por una constante: el vestido ‘cold-shoulder’ negro. Cierto es que el color de la prenda aporta un plus de sofisticación a un corte que, a priori, es complicado. Si os fijáis, la clave del éxito de estos modelos está en optar por un vestido ceñido o, directamente, marcar la cintura al más puro estilo Olivia Palermo. ¿Por qué? Pues precisamente porque conseguiremos la figura reloj de arena que tanto procuramos, sin tener la sensación de que nuestros hombros han ganado amplitud. El resultado es un perfecto equilibrio.

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Similares, pero dotados de un punto mayor de originalidad, fueron las elecciones de Nicole Scherzinger, Kaley Cuoco o Marion Cotillard. Mientras la primera combina piel y transparencias dejando la zona próxima a las axilas al descubierto —¡Nicole, cuidado con la depilación!—, la segunda únicamente muestra un hombro bajo una sutil lazada. Marion Cotillard, como buena imagen de Dior, apostará por uno de los vestidos de la maison en el que simula sobresalir una camiseta bordada por debajo. Todo un modelo de halo estructuralista y minimalista.

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¡Y de la alfombra roja a la calle! Si la apuesta oficial en la red carpet es al negro y a los vestidos que apelan a la sensualidad femenina, sobre las aceras la cosa cambia un poco. La funcionalidad, las siluetas holgadas o los juegos de volúmenes se convierten en los auténticos protagonistas de las citas diurnas. Entre mis combinaciones predilectas, un mini-vestido ‘cold-shoulder’ simulando un escote corazón que busca el contrapunto en unos mocasines.

 

El nuevo ‘hit’ de los diseñadores

Como siempre, la pasarela propone y la calle dispone. Los vestidos ‘cold-shoulder’ no nos llegan de sopetón, sino que responden a las apuestas de diseñadores como Balenciaga —y sus superposiciones y volúmenes que apelan a la elegancia romántica del New Look—, pasando por Marios Scwab y DKNY —quienes se decantan por el delicado efecto de las transparencias sobre vestidos negros— o J.W. Anderson, Vivienne Tam y Maiyet —con una suerte de festival blanquinegro en el que los bloques de color y el minimalismo toman la palabra—.

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Parece que es creciente el número de ‘celebs’ y firmas que se consagran a los hombros y a unos de los vestidos más curiosos de la temporada. Pero, ¿y nosotras? ¿Los amamos o los desechamos? Si eres de las que está dispuesta a sucumbir a la tendencia estas fiestas, aquí tienes algunas ideas de lo más tentadoras.

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1. Vestido ajustado con cuello alto, de Lipsy (35,72 €); 2. Vestido con transparencia, de BCBG (270 €); 3. Estilo blusón embellecido, de Aqua (175 €); 4. Modelo rojo de satén, de H&M (24,99 €); 5. Modelo de cashmere, de Donna Karan (C.P.V.); 6. Minivestido de encaje,de Free People (183,50 €); 7. Vestido combinado con encaje, de Styligion (159,99 €); 8. Modelo asimétrico, de Donna Karan (1.525 €); 9. Modelo asimétrico, de Solace London (42,86 €).

 

Espero que os haya gustado esta selección. Por mi parte, me despido ya hasta mañana. Bisous!

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