Mirabilia Romae: Ave César

Cuando el Emperador abandona su residencia parisina, después de veinticinco años en la capital francesa, es porque algo importante está ocurriendo. La nueva convocatoria tuvo lugar en Roma, la ciudad eterna, y por supuesto, el centro del “imperio”. En esa vuelta a casa, cual hijo pródigo, Valentino miró atrás y encontró  sus raíces, dando lugar a una colección presidida por todos los símbolos más característicos de la urbe: el águila

Continúa leyendo