En ocasiones, estamos aburridos una tarde de domingo en casa y se nos ocurren las cosas más peculaires del mundo. Desde ordenar el armario, abrir un blog o hacer algo con esa chaqueta vieja que cuelga de la percha y hace tiempo que no nos ponemos.
Sacas el hilo, la aguja, las tijeras y un cajón de telas que compraste porque te gustaban pero sin mucha idea de qué hacer con ellas. Vas superponiendo los retales sobre ella, las horas pasan y, en lo que enhebras la aguja y das las últimas puntadas, has echado la tarde sin apenas darte cuenta, haciendo algo productivo y deseando que llegue el lunes para estrenar tu nueva creación. Algo parecido le pasó a Mila García, ‘La chica del pastel’.
Su imparable creativadad la llevó a customizar su chaqueta vaquera con una tela de estampado hawaiano que su abuela trajo de París. Después llegó el primer mail de una lectora pidiendo un diseño similar y, entre los diferentes correos, un pequeño pedido de una tienda de Barcelona. Tras el éxito de su primera producción, ahora lanza su “colección seria”, ‘Madrid’. Un homenaje a la energía, la historia y la imprevisibilidad de la ciudad que vio nacer a ‘La chica del pastel’.
Chaquetas vintage rematadas con flecos de mantón de manila en seda y algodón de brillantes colores, faldas circulares y tops confeccionados con telas vintage de los años 60, 70 y 80, chalecos en denim y la esencia única (no hay dos prendas iguales) y caótica que define a Mila.



Un claro ejemplo de que esas pequeñas cosas que se hacen con gusto, sin que tengan una repercusión, con ganas y a tu manera se pueden hacer realmente grandes.
Take care,
La Otra Horma Del Zapato
Fotografía: Maria De Miguel