Así tiene que ser el chaqué de un novio

Con el buen tiempo comienzan las temporadas de bodas. Depende de la edad que tengamos, el calendario se llenará más o menos de este tipo de ceremonias: si tienes 20 puede que te toque alguna de tus primos, pero si tienes 30 seguramente te plantarás en breve ante un verano con cuatro o cinco citas de este tipo. Incluso puede que en alguna de ellas seas tú el protagonista. ¿Te casas? Enhorabuena.

En el caso de los hombres, siempre se nos reserva un papel de segunda categoría que, además, hemos aceptado. Parece que nada puede eclipsar a la novia y nosotros claudicamos ante esta idea. El problema muchas veces es que acabamos acaparando más atención de la necesaria por culpa de nuestra indumentaria. Así que vamos a intentar resolver cómo debe vestir un novio.

Dos versiones de la misma prenda: Carlos de Inglaterra es un fanático del chaqué gris (mucho más actual y moderno), en cambio el Príncipe Alberto de Mónaco prefiere la clásica combinación gris y negro (desaconsejable). © Cordon Press

Dos versiones de la misma prenda: Carlos de Inglaterra es un fanático del chaqué gris (mucho más actual y moderno), en cambio el Príncipe Alberto de Mónaco prefiere la clásica combinación gris y negro (desaconsejable). © Cordon Press

Si la novia se gasta una verdadera fortuna en su vestido, ¿por qué tú te planteas alquilarlo? Muchos hombres apuestan por un traje por miedo al chaqué. Da la sensación que no se van a sentir cómodos con esa prenda que, sin lugar a dudas, es la más indicada para vestir ese día: si tu chica va de largo, ¿por qué tú vas vestido de oficina?

Cuando un hombre se plantea cómo vestir ese día suele descartar a la primera de cambio la chaqueta con colín y esto es un gran error. Si uno sabe cómo interpretarlo puede ser el mayor acierto de la ceremonia. Mi consejo es que te olvides del clásico binomio gris y negro y busques una estética más joven. Colores como el azul y el gris pueden ser perfectos para esto. Y si le das un toque más original con la corbata y el chaleco, te habras convertido en el complemento perfecto de tu chica (y ella te lo agradecerá).

¿Pero cómo tiene que ser el chaqué? Malala Vega Olmos, de la sastrería Anglomania (una de las más destacadas de Madrid y una de las que mejor han sabido reinterpretar esta prenda) contesta: “La tendencia hoy en día es una levita más entallada y un poco más corta de lo que se llevaba antes, de hombros mas descargados y mangas mas estrechas. Los pantalones deberían ser más estrechos también. No sólo es una hechura mucho más moderna sino que estiliza mucho más”.

Una lección magistral de cómo llevar un chaqué: la corbata tiene su protagonismo pero sin desentonar del conjunto. El chaleco cruzado es espectacular y no olvida el toque del pañuelo. Y el toque ya superior: el Príncipe Carlos lleva leontina. © Cordon Press

Una lección magistral de cómo llevar un chaqué: la corbata tiene su protagonismo pero sin desentonar del conjunto. El chaleco cruzado es espectacular y no olvida el toque del pañuelo. Y el toque ya superior: el Príncipe Carlos lleva leontina. © Cordon Press

Si ya estás con la cuenta atrás, piensa que puede que todavía estés a tiempo de hacerte una pieza a medida. Sólo necesitarás mes y medio: “Un mes para su confección y 15 días para poder probarle al cliente y hacerle las correcciones que sean necesarias, normalmente son de dos a tres pruebas. Pero también hemos hecho chaqués en una semana en un caso de urgencia”, asegura Malala.

Otro de los obstáculos con los que se puede encontrar un hombre es el miedo a la sastrería. Hemos perdido la costumbre de hacernos las cosas a medida y no sabemos en qué tenemos que fijarnos y, peor aún, ¿y si no queda bien el resultado? Recurrimos a nuestra experta para que aporte algo de luz. ¿En qué debemos fijarnos? “Las costuras y encuentros entre las diferentes partes de la levita deben coincidir perfectamente con las medidas del cliente, eso es lo que se llama en sastrería una prenda bien aplomada. También prestaremos atención a que el colín no se abra aunque lo más importante en la levita es que la talla de pecho sea la correcta, a partir de esa primera medida todo lo demás es modificable. El pecho debería estar entretelado, picado y no fusionado para que arme mejor aún siendo más ligero. Por último, el largo de la manga debería ser 1 cm arriba del final del puño de la camisa”.

Un ejemplo práctico de un chaqué a medida: este es el resultado del mi chaqué en Anglomania. Elegimos una tela azul de ojo de perdiz y apostamos por cuadros en el chaleco que contrastaban con el estampado de la corbata.

Un ejemplo práctico de un chaqué a medida: este es el resultado del mi chaqué en Anglomania. Elegimos una tela azul de ojo de perdiz y apostamos por cuadros en el chaleco que contrastaban con el estampado de la corbata.

Una vez con nuestro chaqué en casa y justo en el momento en el que nos lo vamos a poner puede surgir la duda de cómo hay que llevarlo. ¿Tiene alguna regla de protocolo? “La levita debe estar abrochada durante la ceremonia y puede desabrocharse para la fiesta. En el chaleco cruzado deben estar abotonados todos los botones y en el recto (se entiende de una fila de botones) debe estar desabrochado el último botón. Los tirantes deben estar abrochados en la parte interior de la cintura y no deben estar abrochados con clips”, apostilla Malala.

Por último, que no se te olvide: si tú vas de chaqué, tus testigos también. Y viceversa, si el novio lleva chaqué, los testigos también. Otro consejo que se puede dar es que aproveches la oportunidad para hacerte un traje. Si sólo vas a llevar la levita un día en tu vida, aprovecha el pantalón y hazte también una chaqueta a medida. Será una muy buena inversión.

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