El inspector Gadget y su ‘must’

“Nuestro trabajo debería hacer soñar a la gente”

- Gianni Versace

¡Hola!

¿Qué tal estáis? Después de un fin de semana de conmoción mundial, la semana la comenzamos un poco al revés. El sábado pasado me uní al grito unánime lanzado en twitter contra el terrorismo a través de la plataforma online de blogueros donde trabajo (tooblogger.com). Hoy lo quiero hacer también aquí a través del hashtag utilizado en la red social por todos.

#TodosSomosParis

#TodosSomosFrancia

#TodosSomosFranceses

Aunque es difícil seguir adelante, es lo que toca hacer. Dicen que la rutina puede con todo, a veces con lo bueno y otras veces con lo malo. Así que, aquí estoy otra vez Desvistiéndote para vestirte.

El viernes me fui a comer con unos amigos a una brasería brasileña muy famosa por estos lares donde me muevo. La comida estuvo perfecta y la atención fue maravillosa. Nos prepararon unas caipirinhas riquísimas, aunque diciendo la verdad, las bebidas dulces no son lo mío. Mi caipirinha parecía para diabéticos, como suelen decirme mis hermanas. El dulce, el goloseo y yo no somos fieles amigos, ni siquiera lo soy del chocolate. Seguro que ya habéis puesto cara de asombro y la mitad de vosotras ha lanzado un rápido grito de ¿¡Cómo no le puede gustar a esta chica el chocolate!? mientras que la otra mitad ha dicho ¡Qué suerte tiene de que no el gusten los dulces, así no engorda! Jajajaaja. Pues no sé si será una suerte o no, pero cierto es que prefiero tropecientas mil veces un plato salado a uno dulce. Y respecto al chocolate, si es negro, gordo y casi puro (¡de esos que amargan que no le gusta a casi nadie!), mejor que mejor.

Cierto es que debido a mi problema recién descubierto de la celiaquía, he tenido que rechazar a los dulces de pueblo y al cola-cao calentito antes de irme a la cama.

Espero que pronto alguien se le ocurra vender magdalenas gordas de aceite, bollas, mantecados y perrunillas de manteca o churros ¡sin gluten! ¡Ah! Y ya que estoy ¡A ver si los que fabrican el cola-cao de toda la vida, hacen uno que no lleve harina de trigo!

Mejor dejo de enrollarme y vamos a lo que vamos.

Hoy os quiero hablar de los abrigos. Aunque NO de los abrigos en general. Para ello tendría que escribir diez páginas o diez posts. Hoy me dedico a un abrigo muy de otoño y también muy de invierno e incluso muy de primavera. Me refiero a la smart, chic, sport o casual gabardina. Y como ya sabéis mi estilo de escribir, os daré las pautas de cómo llevarla, con qué hacerlo, cuándo y por qué debería ser un must de tu armario.

Hay pocos abrigos que se puedan utilizar durante tres de la cuatro estaciones del año. La gabardina te lo permite. Primero, porque la puedes encontrar en diferentes tejidos y después porque te permite ir más abrigada interiormente. Al ser uno de los pocos abrigos más o menos sueltos (¡amén de las gabardinas de Victoria Beckham y compañía!), puedes combatir el frío de las noches de otoño y primavera y los días fríos del invierno, con capas interiores que te dejen abrigada y te permitan colocar una ligera gabardina. Aunque también las hay de tejidos fuertes para los inviernos más duros.

Si algo aprendí cando vivía en Suecia es que, la mejor forma de ir calentita es envolverse en capas (¡sin parecer el muñeco Michelín!). Después te puedes colocar un abrigo u otro pero que sea siempre ligero. Por supuesto, en Suecia y en pleno invierno, es mejor dejar la gabardina a un lado y ponerse otro tipo de abrigos.

¿Por qué dije al principio que una gabardina debería ser un must en tu armario? Porque pega con casi todo, son ligeras de llevar, te las puedes poner en diferentes ocasiones dependiendo de los accesorios que lleves, abrigan, quedan muy bien a todo tipo de mujeres (¡y de hombres!), no son caras y puedes parecer una it girl dependiendo de cómo la complementes.

La mejor elección para mí, son unos pantalones de pitillos. Y ahí va la variedad. Pantalones de pitillos los hay a mansalva. Desde un simple vaquero a unos de cuero que te hagan estar súper elegante. Puedes complementarlo con tacones de aguja, botines, botas o zapatillas. Depende de si la vas a lucir de día o de noche. Si vas al supermercado, a una cena, a un evento o simplemente de compras.

Además, al llevar un pitillo puedes elegir gabardinas de capa, rectas, al biés o cualquier otro tipo de corte moderno que las famosas o las tiendas muestras en sus escaparates.

Os dejo unas fotografías de diferentes gabardinas con pantalones de pitillos.

En la primera imagen tenemos a una estilosa Cara Delevingne.

 

Desvistiéndote para vestirte - Gabardina by Cara Delevingne

Una elegante Cara Delevingne coon pitillos de cuero, botines de aguja y gabardina.

Desvistiéndote para vestirte - Gabardina by Cara Delevingne

La modelo va elegantísima con sus leggings de cuero de puro pitillo, unos modernos botines de tacón de aguja y una simle camisa blanca de gasa semi transparente. Un black & white combinado a la perfección con una gabardina en el color de siempre.

Este tipo de looks no requieren nada especial en el pelo. Suelto o recogido en una coleta sencilla o un moño bajo es más que suficiente.

Para darle ese toque de súper star, enmarca tu mirada con un eyeliner por arriba y por abajo, y dale un acabado de 10 con una máscara de pestañas que alarguen tus pestañas hasta el máximo exponente. Un poco de colorete y algo de tono en los labios, y ya estás lista para tu cita importante.

Si necesitas ir smart pero no tanto como Cara, entonces elige un vaquero de pitillo y combínalo con unos taconazos como lo hace Paula Echevarría en estas fotos. El vaquero restará la elegancia del leggings de cuero pero sin perder ese toque formal que necesitas.

 

Desvistiéndote para vestirte - Gabardina by Paula Echevarría

Paula Echevarría con un punto menos de elegancia pero sin perder sofisticación.

Desvistiéndote para vestirte - Gabardina con tacones de aguja

Desvistiéndote para vestirte - Gabardina by Burberry

Desvistiéndote para vestirte - Gabardina by Angelina Jolie

Seguimos restando elegancia y vamos sumando tendencias. Todavía con los pitillos, vamos cambiando el calzado y el maquillaje ligeramente para acudir a sitios menos formales. Nos vamos de paseo por la milla de Oro de Madrid o por el centro de Londres, porque estamos de compras o porque hace un día maravilloso para darse una vuelta por el centro de la ciudad. Entonces elegimos looks como el de Sara Carbonero.

Desvistiéndote para vestirte - Gabardina by Sara Carbonero

Y si queremos un abrigo para el día a día sin que parezca que no tenemos otro abrigo que no sea una gabardina, entonces cambia los accesorios. Utiliza una camisa masculina como hace Claudia Schiffer, elige unos botines más del diario como hace Eva González o decántate por camisetas y peinados divertidos e infantiles como nos muestra Paula Echevarría.

Desvistiéndote para vestirte - Gabardina

#Lookgabardina más informal para el día a día by Eva González

Desvistiéndote para vestirte - Gabardina

Desvistiéndote para vestirte - Gabardina

Aunque parezca que todavía no le podemos sacar más partido a lo que el inspector Gadget nos enseñó hace ya años, aprovechemos a Victoria Beckham o Penélope Cruz para llevar esta prenda al glamour con mayúsculas.

Mirad el derroche de estilo que hay en las siguiente imágenes.

Desvistiéndote para vestirte - look glamouroso con Gabardina by Victoria Beckham

#lookgabardina glamuroso by Victoria Beckham

Desvistiéndote para vestirte - look glamouroso con gabardina by Penélope Cruz

Desvistiéndote para vestirte - look glamouroso con Gabardina

Desvistiéndote para vestirte - look glamouroso con Gabardina

Este tipo de looks de pasarela de París, te deja rienda suelta para llevar todo tipo de tendencias. Sombreros, flequillos para el momento, peep toes, salones de agujas, faldas de tubo, vestidos mini, medias sensuales o piernas al aire. Labios a todo color o tonos nudes con miradas de infarto, coloretes o maquillaje súper natural… ¡Lo que quieras pero siempre con estilo!

La gabardina no es sólo de color beige, la puedes tener en otros colores pero entonces, ten en cuenta que ya no podrás tenerla tan al uso. Los abrigos de colores tienen esa pega. Si abusas de ellos, harán de tus looks algo aburrido y monótono y harán que tus outfits pasen completamente desapercibidos.

No obstante, la que pueda permitírselo, una gabardina en algún color extravagante no viene nada mal. Aquí tenéis algunos ejemplos.

Desvistiéndote para vestirte - look con gabardina Rosa Fucsia

Desvistiéndote para vestirte - look gabardina Burberyy en rojo charol

Desvistiéndote para vestirte - look gabardina en ante naranja by Penélope Cruz

Desvistiéndote para vestirte - look glamouroso con Gabardina  amarilla

Para terminar, sólo apuntar que el pantalón de campana también acepta la gabardina, pero ¡cuidado!, no os pongáis gabardinas de capa, con vuelos o largas hasta los pies si pretendéis llevar pantalones acampanados. Vuestra imagen puede parecer engorrosa.

Eugenia Silva y Claudia Schiffer nos enseñan cómo combinar una pantalón acampanado con una gabardina.

P.D: Olvidaros de las sandalias de la alemana. ¡No pegan ni con cola!

Desvistiéndote para vestirte - Gabardina by Eugenia Silva

Pantalones de campana y gabardina by Eugenia Silva
http://blog.hola.com/allabouteu/2015/11/un-abrigo-ligero.html

Claudia con vaqueros acampanados y gabardina

Y hasta aquí mi historia de hoy. Os espero en el próximo post. Mientras tanto ¡disfrutad de la vida porque uno nunca sabe lo que puede pasar!

¡Muak!

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*