Saint Laurent FW 2016: ¿el último desfile de Slimane?

Palladium

Foto cortesía de YSL

El futuro de Hedi Slimane como director creativo de Saint Laurent aún está en suspenso. El propio François-Henri Pinault, uno de los directores del conglomerado de marcas de lujo que incluye Yves Saint Laurent, McQueen y Gucci, entre otras, no pudo (o no quiso) dar precisiones al respecto en el último show de la casa francesa. El lugar elegido para festejar la colección Fall Winter 2016 fue el teatro Palladium de Los Angeles y a la cita acudieron decenas de celebrities del cine y la música. El edificio, ubicado en la Sunset Boulevard 6215 en Hollywood, vio salir de sus entrañas la foto más simbólica que tiene la casa francesa en su haber: la de Yves en la apertura de su tienda en la Rive Gauche con Betty Catroux y Loulou de la Falaise. Esas siluetas resucitaron en uno de los shows más largos que Hedi le dio a YSL.  Dieciocho minutos y 94 pasadas en total, en donde las estructuras colgantes de espejos y luces ordenaron retomar parte del espíritu y ADN del fundador y modisto nacido en Argelia.

El show

Durante sus años en Yves Saint Laurent, Hedi ha sabido combinar muy bien el glam, el rock, los brillos, la noche y los cuerpos ultradelgados de los modelos quinceañeros que elige. El casting de walkers siempre es un tema aparte, caminan desgarbados y con cierto aire de rebeldía, pero siempre apurados.

Confiesa Hedi en una entrevista a Yahoo Style:

Yo era, precisamente, igual que cualquiera de estos chicos a los que fotografío, o que caminan                  en mis espectáculos. Las chaquetas siempre eran un poco grandes para mí. En la escuela secundaria, o en mi familia, trataron de hacerme sentir que era la mitad de un hombre por ser delgado, y no tener un cuerpo atlético

Cuando las luces se atenúan, es el turno de los destellos psicodélicos que marcan el comienzo del show. Siempre se escucha de fondo un tema que se repite hasta el hartazgo, generalmente de alguna bandita rocker young medio under. El emblemático smoking negro abre la pasarela al son de “she’s gone” de Pypy. El énfasis está puesto en el leve evasé de los pantalones y en el simbólico sombrero de fieltro que se repetirá a lo largo de los casi veinte minutos de show. Las cinco primeras pasadas son un buen resumen de lo que vendrá luego: cropped flare pants, una suerte de pantalones pesqueros acampanados y faldas midi estampadas están presentes en la mayoría de los looks femeninos. Mientras que en la propuesta menswear, siguen siendo centrales los pantalones skinny y las chaquetas cruzadas de cuero.

El punto en común entre ambos sexos son las camisas de seda que se atan al cuello formando moños de distintos largos. A Hedi le gusta desdibujar las líneas del género, jugar con la androginia y para ello, propone prendas unisex.

Los cinturones sujetan los pantalones que se ensanchan con la caída, silueta simbólica de la maison, popularizada a fines de los años 60. Otro detalle que revive junto al rock de Slimane es la nota musical, utilizada como total print en un vestido que presentó el propio Yves en 1982.

Los tapados de terciopelo le guiñan el ojo a los glamorosos rockstars que asistieron al teatro. El dorado, el plateado y los bordados se camuflan entre las pieles y el cuero. Las chaquetas metalizadas y sacos sastreros con solapas de raso brillante hacen un recorrido triangular, se cruzan y retornan al back .

Los abrigos y camisetas a rayas plateadas y negras reencarnan el envase de una de las herencias eternas de Yves, el perfume Rive Gauche, que salió a la venta en 1971.

Salpicones de bordó, habano y rojo engaman unos pocos outfits, otros, aún llevan la impronta del icónico y pronunciado escote en v.

Todo es alusivo y nostálgico y aunque sobraban los motivos el Palladium no ha sido testigo de un show histórico. Hedi ha celebrado la marca y los cincuenta años del Rive Gauche una vez más con perfil bajo y haciendo retornar sólo algunos recursos emblemáticos de aquella colección que fue revolucionaria en el mundo de la moda.

Parecía la ocasión perfecta para deslumbrar con algo más que glitters y tapados de visón. Es posible que el paso de Hedi Slimane y su belleza sin marco, hayan llegado a su final, por lo menos en Yves. Esperemos que no, pero si esta fue su despedida, lo hizo al mejor estilo de la realeza rocker.

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