Flor Luppi, una modelo que seduce hasta las piedras

Ser mujer, ser modelo

Seguramente, habrás escuchado que para ser una modelo debes ser alta, delgada, tener proporciones perfectas y encajar en un estricto criterio requeridos por agencias y por diseñadores. Esto es cierto que para entrar en este mundo del modelaje, no es fácil para nadie. Pero con constancia y responsabilidad, e insistiendo una y otra vez, al final, las oportunidades llegan.

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Flor Luppi

Sin embargo, si tú no te ajustas a estos criterios, no desesperes. Hay muchas otras áreas, en  las que puedes trabajar con éxito como modelo. La industria del modelaje en sí, es amplia. Desde ser modelo fotográfica, modelo de peluquería, modelo publicitario, modelo de pasarela o modelo televisiva, inclusive modelo de partes del cuerpo como: modelo de manos, modelo de pies, modelo de cara, etc.

En mi caso, mis ojos siempre han llamado la atención, por lo que muchas agencias se han quedado impactadas, amén de mi cuerpo delgado y no es que siga una dieta adecuada, pasa que debido a que mi metabolismo hace su trabajo como corresponde, es que no necesito más.

No ha sido fácil el camino que me propuse de estar en este mundo maravilloso de la moda, porque en sí, te da satisfacciones cuando das con profesionales que están a la altura en su trabajo. En las sesiones de fotos por ejemplo: doy todo de mi como modelo, haciendo poses que se me indican o bien cuando el fotógrafo me dice: comienza a moverte libremente.

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Flor Luppi

Estar delante de una cámara es muy divertido, pero soy consciente de lo que debo vender, sea un vestido, un conjunto, algún producto de belleza o accesorios. Haga frío o calor, llueva o haga viento. Las fotos que ven, en ese preciso momento hacía tres grados y yo me tenía que mostrar natural, mientras el fotógrafo sacaba las fotos.

Mientras que cuando estoy en pasarela, solo pienso en que debo mostrar y vender una prenda, calzado y accesorios, saco esa feminidad que me caracteriza como mujer. Mi primera experiencia internacional fue como modelo publicitaria en Brasil y luego las grandes pasarelas de Milán, Francia o España son de una exquisitez con mayúsculas caminar mostrando los grandes diseños de diseñadores de renombre.

Haber llegado hasta aquí, siendo reconocida como una modelo internacional, es algo maravilloso. Y estar en Hola, aun me permite más llegar a toda mujer de todas las edades que aspiran a saber más de mí y de mis consejos.

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