Neuromarketing en las tiendas

Buenos días. Hoy continuaremos con el tema del Neuromarketing, pero esta vez será para mostraros 6 ejemplos de neuromarketing aplicado a situaciones de compra concretas de nuestro día a día.

Recordamos que el neuromarketing tiene la función de investigar y estudiar procesos cerebrales que influyen en la conducta y toma de decisiones de las personas en los campos de acción del marketing tradicional: diseño de productos y servicios, precios, distribución y comunicación. El neuromarketing permite analizar el efecto que tienen las distintas acciones del marketing en el cerebro humano.

A continuación, veremos algunos ejemplos concretos de aplicaciones del neuromarketing:

1. Neuromarketing auditivo

Hay muchos establecimientos en los que ponen música.

Por ejemplo, en las tiendas de ropa ponen distintos estilos de música dependiendo del tipo de consumidor al que estén destinados sus productos, en las tiendas de moda para jóvenes es muy habitual encontrar música electro, que hace sentir que estamos de fiesta, lo que nos genera una sensación de diversión.

Sin embargo, en los supermercados, la música suele ser más lenta y tranquila, ya que su objetivo es que vayas más lento mientras compras. Cuanto más tiempo permanezcas en el establecimiento, más comprarás.

Abercrombie oscuro

2. Iluminación

Esto lo apreciamos especialmente en las tiendas de moda, donde los colores y la iluminación son fundamentales. Hay tiendas muy oscuras, pero colocan focos que enfocan a determinados productos, esto crea una sensación en el consumidor de que se trata de un producto especial. Esto lo percibimos nada más entrar en tiendas como Abercrombie o Hollister.

 

3. El precio.

Seguro que te has dado cuenta de que en muchos productos los precios terminan en ,99. Y es que se ha demostrado que los precios acabados en ,99 nos producen la sensación de que son más baratos. Todos sabemos que apenas hay diferencia entre pagar 49,99 euros y 50 euros. Sin embargo, un céntimo es el causante de que se consigan más ventas.

4. Los carros de compracarro compra

Cuando vamos a comprar a un supermercado o gran superficie, nos ofrecen un carro. Con ello, no solo pretenden que te puedas mover mejor por el establecimiento, sino que además, cuanto más grande sea el carro, más probabilidades habrá de que compres más.

Además, ¿no has tenido la sensación alguna vez de que las ruedas de algunos carros se giran hacia la estantería. Esto no se debe a que las ruedas estén rotas, cuanto más se gire, en más productos te fijarás y no irás directo a lo que buscas.

 

5. La localización

¿Te has dado cuenta de que, en los supermercados, los alimentos de primera necesidad se colocan lo más lejos posible de la entrada? Piensa en dónde se encuentra el pan, el agua, el aceite… Esto no es casualidad, cuanto más recorrido hagas con el carro de la compra, más posibilidades hay de que compres más de lo que tenías planeado antes de entrar en el supermercado.

estantería6. Posición del producto

¡Solo veo lo más caro! Esto también es algo muy habitual en la compra. Lo más caro suele situarse en lugares a la altura de los ojos, mientras que los más baratos son más difíciles de localizar por situarse en estanterías muy altas o demasiado bajas.

Y a tú, ¿alguna vez has experimentado alguna de estas cosas mientras comprabas?

 

Volver al índice

Deja un comentario

Tu correo electrónico no será publicado.


*