Josep Abril crea el vestuario de “El holandés errante”

El diseñador Josep Abril cumple 20 años desde que lanzó su propia marca en 1996 dirigida a moda masculina. Desde hace más de una década compagina además los desfiles y sus colecciones con el trabajo como figurinista o costume designer para teatro.

El 17 de diciembre vuelve al Teatro Real la ópera de Richard Wagner “El holandés errante” para la que Abril ha creado el vestuario con la dirección de escena de Álex Ollé (La Fura dels Baus) y la escenografía de Alfons Flores. Diez únicas representaciones, que tendrán lugar entre el 17 de diciembre de 2016 y el 3 de enero de 2017, que narran la historia de un marino condenado a vagar por los océanos hasta que la fidelidad y el amor de una mujer lo liberen de la maldición.

Antes del estreno Josep Abril nos cuenta algunas de las claves del vestuario de una especial puesta en escena que traslada la trama de la ópera al inmenso cementerio de barcos mercantes de Chittagong, en Bangladés.

holandserranteJosep Abril. Fotógrafo: © Javier del Real | Teatro Real

P: Más de una década ya como diseñador de vestuario de teatro ¿cómo empezó todo?

R: Siempre he hecho cosas para amigos bailarines, pequeños grupos de teatro, y en 2004 hice el vestuario para la ópera “Gaudí”, de Manuel Huerta, en el Liceu. Más en serio empecé con Álex Ollé, que era cliente mío, y lo primero fue “Tristán e Isolda” en la ópera de Lyon.

P: ¿Tienes libertad a la hora de crear el vestuario para una ópera?

R: El director de escena te permite que no sea un trabajo de estilismo, que es lo que sería el cine -que es pensar un personaje, ir a buscar la ropa y vestirlo-. En teatro el trabajo me permite inventar desde cero, y como de profesión soy diseñador sé crear ropa desde cero. Además la opera tiene los medios, el taller para hacerlo… es un lujazo. El director de escena me pasa unos inputs, normalmente quieren algo que sea anacrónico que no lo puedas situar ni en el 1910, ni 2004, y te da un espacio, un tiempo, un concepto. Tú propones y él dice sí o no.

P: ¿Ha habido cambios en el vestuario respecto a la anterior vez que se representó?

R: Hemos cambiado muchas cosas. Lo he adaptado a los personajes. Puedes diseñar un boceto pero luego lo lleva una persona, que una pesará tantos kilos y otra otros, una medirá 1,70 y otra 1,80, uno se moverá muy ágil y otra no. Hay que adaptarlo para que sea creíble. Luego hay un trabajo de concepto, con el tiempo y tus experiencias vas cambiando y siempre vas creando. Siempre quieres hacer algo más, ahora este color lo subo de intensidad… Esta mañana mismo estaba pintando aún una cosa porque cuando lo vi ayer no me acabó de gustar y he querido darle otro toque.

holandserrante2El barítono Evgeny Nikitin y la soprano Ingela Brimberg.Fotógrafo: © Javier del Real | Teatro Real

P: La trama de la ópera sucede en Chittagong, Bangladesh, ¿Cómo lo has trasladado al vestuario?

R: Hay mucha gama de colorido. Imagínate… la India! Álex quiso que pasara en Blangladesh donde los grandes cargueros petroleros cuando no sirven para nada se encallan en una playa y hay miles de indios con harapos, con el longhi y camisas que los van desmontando a martillazos. A veces al coro se decide vestirlo todo igual pero aquí cada uno es diferente. Aunque luego parece todo uno en conjunto, son todos diferentes. Llevan 4, 6, u 8 piezas, llevan pañuelos, fajas, pantalones y saris. Todo lo que es coro hemos cogido piezas ya hechas, las hemos cortado, teñido y para hacerlo más realidad también hemos comprado la pieza ya vieja, la hemos deshecho y la hemos vuelto a construir.

P: En total ¿a cuántas personas has vestido para esta ópera?

R: He vestido a 10 solistas (5 por duplicado), 27 mujeres y 48 hombres del coro, 15 figurantes y 15 técnicos, porque lo interesante de esta obra, -de la que Wagner estaría encantado porque decía que la ópera es el espectáculo total-, es que aquí hasta los técnicos que normalmente están entre bambalinas van vestidos, porque salen a la obra.

holandserrante5Fotógrafo: © Javier del Real | Teatro Real

P: ¿Cómo influye la iluminación en el vestuario?

R: La iluminacion influye todo, ahora lo hablaba con Álex. El grupo de mujeres y el de hombres los ves en el vestuario y el grupo de colores es exacto, pero cuando lo ves en el escenario las mujeres se mueven en unas luces y los hombres en otras y queda totalmente diferente.

holandserrante3Fotógrafo: © Jean Louis Fernández

P: ¿Qué diferencias hay entre diseñar una colección y el vestuario de una ópera?

R: En indumentaria trabajo a partir de lo que la persona quiere expresar, que hable de ti la prenda. En teatro lo que quiero es que puedas interpretar cómo va vestida otra persona y la ropa cuente algo de ese personaje, por ejemplo que lleva 20años trabajando de rodillas en el suelo, en un sitio del mundo… que te comunique alguna cosa. La visión es diferente. La moda habla de ti hacia fuera, el teatro es tú como público. También lleva más tiempo una ópera que una colección. Tienes más tiempo de probar, de reflexionar, es más trascendente. Una colección es más intrascendente, si te equivocas pasa enseguida, la ópera queda. Pasa como un arquitecto que yo siempre me pregunto cómo pueden hacer una obra que va a estar toda la vida ahí. En moda incluso a veces la equivocación es un plus, pero en ópera tienes que ser preciso.

P: En estos años como figurinista ¿cuál ha sido la pieza de vestuario o lo que más te ha costado hacer?

R: Lo que más me ha costado fue en la ópera “Erwartung & Il Prigioniero” donde un personaje sale en calzoncilos. Es de la piezas más complicadas que he hecho nunca para ópera porque estaba desnudo, sólo con calzoncillos. Es tan poca ropa… El figurinista en teatro se ocupa también del maquillaje y peluquería y esto es también lo que más me cuesta, porque es de lo que menos sé.

holandserrante4Fotógrafo: © Jean Louis Fernández

P: ¿Son maniáticos o caprichosos los cantantes a la hora de vestirlos?

R: Hay gente que tiene muchas manías a la hora de vestirles, pero es cierto que hacen un esfuerzo muy grande cuando cantan, y más Wagner. Tienen que sentirse muy cómodos porque Álex les hace no sólo cantar, también actuar, tirarse por el suelo… y es un esfuerzo brutal. Pero siempre hay alguien que dice que se ve gordo, viejo… o quiere darse su propio toque final de maquillaje antes de salir a escena.

P: El año pasado no desfilaste en 080 porque tenías una ópera en Sidney ¿estás más volcado en el trabajo de figurinista que en desfilar?

R: Sigo en 080 pero me lo tomo con más  calma. Ahora no es como antes que tenías que estar y si no desfilas te mueres. Hay otras plataformas, los timing han cambiado mucho, el sistema de distribución ha hecho cambiar todo el concepto de la moda. El año pasado no pude ir, no hice el desfile y no pasa nada.

holandserrante7Fotógrafo: © Javier del Real | Teatro Real

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