“Bulgari y Roma”, joyas de la Ciudad Eterna

La revista Connaisances des Arts decía en 1963 que “Una joya Bulgari se reconoce como se reconoce un Chanel”. El griego Sotiris Boulgaris (italianizado Sotirio Bulgari) desde que inauguró en 1884 su primera tienda en Roma, en Via Condotti 28, encontró en el arte y la arquitectura de la Ciudad Eterna una inagotable fuente de inspiración y sus joyas se hicieron tan reconocibles como muchos de los monumentos a los que rindió tributo en sus piezas.

Tras celebrarse en Roma en 2009 el 125 aniversario de la emblemática firma de lujo con la exposición “Entre la Eternidad y la Historia”, el Museo Thyssen-Bornemisza acaba de inaugurar en Madrid “Bulgari y Roma”, que estará abierta hasta el próximo 26 de febrero.

BulgariFoto: Gianni Penati- Condenast America

Más de 140 piezas de joyería de la Colección Heritage de Bulgari y de alguna colección particular, junto a una treintena de pinturas, dibujos, esculturas y fotografías de artistas como Canaletto, Gaspar van Wittel, Ippolito Caffi o Arthur John Strutt.

Entre las más fieles clientas de Bulgari estaba Elisabeth Taylor, algunas de cuyas piezas pueden verse en la exposición. En la muestra de 2009 había una sala dedicada exclusivamente a la colección de la actriz. Richard Burton decía que la única palabra que conocía Elisabeth Taylor en italiano era “Bulgari”.

Bulgari1Giuseppe Vassi. Plaza de San Pedro 1774

Al entrar en la exposición “Bulgari y Roma” se respira el perfume de té verde de la firma (Eau Parfumée au Thé Vert) y campanas repicando trasladan al visitante a la Roma monumental, desde El Coliseo, a la plaza de San Pedro, la escalinata de la plaza de España, las fuentes de Piazza Navona o el Panteón, cuyas formas Bulgari convirtió en collares, pulseras, pendientes y broches realizados en oro o platino y piedras preciosas de múltiples colores.

En la imagen inferior broche de platino de cierre triple con rubíes y diamantes, de 1930.

Bulgari2Colección Heritage de Bulgari, Roma

La influencia de la escuela francesa se tradujo en la década de los años 20 y 30 en joyas de diamantes y platino, que luego innovaría combinando diamantes de corte cabochon con piedras preciosas de diferentes colores. En los 30 además fueron muy conocidas sus joyas convertibles, collares que se transforman en diademas, brazaletes y broches.

Las esculturas de los ángeles de Bernini del siglo XVII del Puente Sant’Angelo inspiraron el diseño de estos pendientes de platino y diamantes (imagen inferior) de 1938.

Bulgari3Colección Heritage de Bulgari, Roma

La serpiente brazalete, uno de los complementos más de moda en la Roma del siglo I, fue uno de los motivos que Bulgari recuperó, siendo además el primero en convertir la serpiente en brazalete-reloj. Su origen además estuvo muy ligado a la técnica tuboga, técnica del XIX consistente en bandas flexibles sin soldar.

En la imagen inferior reloj-joya Serpenti de oro con esmalte negro, esmeraldas y diamantes, de 1975.

Bulgari6Colección Heritage de Bulgari, Roma

Bulgari ha devuelto a Roma y a los monumentos que le inspiraron su amor financiando la restauración de algunos de ellos, como la escalinata de la Plaza de España recientemente reabierta al público.

La exposición es un viaje inolvidable a más de 130 años de historia no sólo de las joyas Bulgari sino de todo aquello que le inspiró en la Ciudad Eterna. Suscribo completamente lo que decía Warhol: “Siempre visito Bulgari porque es el más importante museo de arte contemporáneo”.

Bulgari7Guy Bordin, Vogue París, 1961.  Estate of Guy Bordin 2016

 

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