“Jaulas Doradas”, la moda femenina del XIX

Crinolinas (en España conocidas como miriñaques), polisones y corsés marcaron la silueta “enjaulada” de la mujer del siglo XIX. Una metáfora de “la mujer pájaro” que se plasma también en el gusto por pájaros disecados y plumas en sombreros, abanicos… y en elementos decorativos del hogar como aviarios y fanales.

El Museo del Traje de Madrid exhibe en “Jaulas Doradas”, comisariada por Elvira González, 65 piezas de indumentaria femenina que reflejan esa silueta fruto de un contexto social en un montaje espectacular.

jaulas-001Traje de boda. Ángela   Arregui. Col. Primavera – Verano 1988 © MUSEO DEL TRAJE. CIPE

Hacia mediados del siglo XIX la crinolina (en su origen una tela) pasó a denominar un armazón con aros de metal que colocado en la cintura ahuecaba las faldas. Tenía una estructura parecida a una jaula de hierro que proporcionaba una silueta acampanada. En ocasiones encima del traje se llevaba un sobretodo que ocultaba la silueta.

jaulas1Miriñaque. Ca. 1860 –1868 y crinolina de niña. 1860 © MUSEO DEL TRAJE. CIPE

El corsé en la parte superior procovaba un “constreñimiento al borde del paroxismo”, señala Elvira González.

Entre 1869-1875 el volumen se proyectará en la parte trasera y en la cola gracias a un nuevo armazón, el polisón. Más tarde usaría un cojinete o pouf bajo la cintura acentuando la silueta trasera que fue objeto de sátiras y parodias, como la mujer caracol. 

jaulas2Traje de su Majestad la Reina Mª Cristina de Habsburgo. 1879  © MUSEO DEL TRAJE. CIPE

Desde 1890 hasta 1914 estas “jaulas” se simplifican, el corsé desciende por debajo de la cintura, y se acentúa la parte superior del traje. 

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Corsé de novia en raso de seda. Ca. 1900 – 1908 y Corsé de algodón. Ca. 1900 – 1905 © MUSEO DEL TRAJE. CIPE

La comisaria destaca “la silueta en S, como el modernismo de la época y el uso de la naturaleza de forma orgánica”. A este momento pretence el traje de Worth (1900) en terciopelo negro labrado sobre fondo de satén. una de las joyas de la exposición.

Los abrigos semiceñidos dieron lugar al conocido como “pecho paloma” al resaltar esta parte. Estos sustituyeron a los sobretodos y a los dolman.

jaulas3Vested de novia de seda. Ca. 1879 – 1890 y Dolman verde. Ca. 1870- 1880 © MUSEO DEL TRAJE. CIPE

La indumentaria reflejó el contexto social de una época en la que la mujer debía permanecer “enjaulada” en el hogar y la decoración interior de la casa con aviarios y aves disecadas en fanales se trasladó también a la moda.

Sombreros con pajaritos disecados y plumas, abanicos de plumas, pantallas de cara y también como decoración en los tejidos. “Se trata del momento culminante del colonialismo y del comercio de plumas desde África y Suramérica” apunta Elvira González.

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Sombrero de metal y raso. Ca.1900 – 1910; Sombrero. Ca. 1910 – 1910; Abanico de baraja. Ca.1890 – 1914 © MUSEO DEL TRAJE. CIPE

Al final de la exposición se dedica un espacio a las “jaulas modernas”, corsés y pájaros, a la interpretación del nuevo constreñimiento en otro contexto muy diferente, con diseños de modistos como el recientemente fallecido Pedro del Hierro, Ángela Arregui o Versace.

Hasta el 20 de septiembre de 2015. Lunes cerrado. 

Entrada gratuita.

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